El papa León XIV realizó este viernes 25 de septiembre su primera visita oficial a la sede de la UNESCO en París, invitado por el director general de la organización, Khaled El-Enany. El encuentro estuvo dedicado a los desafíos que plantea la inteligencia artificial, así como a la educación, la integridad de la información, la creación artística y la construcción de la paz.
La visita marcó el primer encuentro de un pontífice con la UNESCO desde la visita de Juan Pablo II, realizada el 2 de junio de 1980. Ante representantes de los Estados Miembros, las Comisiones Nacionales y miembros de la comunidad UNESCO, León XIV reafirmó el compromiso de la Santa Sede con la misión de la organización y destacó su papel como espacio para reflexionar sobre la historia, la identidad compartida y el futuro de la humanidad.
Durante su intervención, el pontífice retomó el principio establecido en la Constitución de la UNESCO según el cual, dado que las guerras comienzan en la mente de las personas, es allí donde deben construirse las defensas de la paz. En ese sentido, señaló que la paz no depende únicamente de tratados o acuerdos políticos, sino que requiere justicia y responsabilidad ética.
Uno de los ejes centrales de su discurso fue el desarrollo de la inteligencia artificial. León XIV sostuvo que el progreso tecnológico debe estar orientado al servicio de las personas y advirtió sobre los riesgos de que estas herramientas sean utilizadas para la dominación, la explotación o la exclusión. También planteó que, aunque los sistemas de IA tienen capacidad para procesar grandes cantidades de información, no pueden responder por sí mismos a las preguntas humanas fundamentales relacionadas con la verdad y el sentido de la vida.
El Papa también hizo un llamado a reforzar la protección de niños y jóvenes en los entornos digitales. Señaló que su vulnerabilidad no debe convertirse en una oportunidad para la explotación y pidió que las nuevas tecnologías contribuyan a su educación, crecimiento y desarrollo, preservando su libertad de pensamiento y su capacidad de discernimiento. La UNESCO ha señalado igualmente la alfabetización mediática e informacional como una herramienta frente a los desafíos de la transformación digital.
Por su parte, Khaled El-Enany destacó la cooperación histórica entre la Santa Sede y la UNESCO en áreas como educación, ciencias, cultura, comunicación e información. El director general sostuvo que las personas deben permanecer en el centro de la transformación tecnológica y mencionó entre ellas a estudiantes, docentes, científicos, investigadores, artistas, periodistas, comunidades locales y pueblos indígenas.
El-Enany también resaltó el trabajo de la UNESCO en materia de ética de la inteligencia artificial, incluida su Recomendación de 2021 sobre la Ética de la Inteligencia Artificial, y defendió una tecnología que sea ética, accesible, equitativa y sostenible. La organización ha planteado que la gobernanza de la IA debe permitir que las personas y los países participen de manera significativa en las decisiones sobre su desarrollo y utilización.
La jornada en París se produjo después del encuentro que El-Enany sostuvo con León XIV en el Vaticano el 5 de junio de 2026. La UNESCO había anunciado que la visita buscaba profundizar la reflexión internacional sobre inteligencia artificial, educación, integridad de la información y creación artística, en un contexto de rápida transformación tecnológica.