El presidente Abelardo De la Espriella celebró la aprobación de la Ley de Sometimiento en el Congreso de la República y destacó el trabajo del ministro de Justicia, Iván Cancino, para sacar adelante la iniciativa, que busca establecer un marco jurídico para que integrantes de organizaciones criminales y grupos armados ilegales se sometan a la justicia.
“¡HABEMUS LEY DE SOMETIMIENTO!”, escribió el mandatario en su cuenta de X, donde agradeció al ministro Cancino por su “compromiso y dedicación” y reconoció al Congreso por respaldar el proyecto. En el mismo pronunciamiento afirmó que “la falsa paz total llegó a su fin”, en referencia al cambio de enfoque que su Gobierno plantea frente a la política de negociación con grupos armados de la anterior administración.
La iniciativa recibió el respaldo de las plenarias de Senado y Cámara. En la Cámara de Representantes obtuvo 95 votos a favor y 10 en contra, mientras que en el Senado consiguió 57 votos positivos y 24 negativos. La discusión se extendió durante varias sesiones y uno de los puntos centrales fue la revisión del articulado para que ambas corporaciones aprobaran el mismo texto.
¿Qué contempla la Ley de Sometimiento?
El proyecto establece un marco jurídico para que integrantes de estructuras armadas ilegales y organizaciones criminales puedan someterse a la justicia bajo determinadas condiciones. Entre los compromisos contemplados se encuentran la entrega de armas y bienes, el suministro de información a las autoridades y el abandono de las actividades delictivas.
La propuesta también contempla tratamientos penales diferenciados, sujetos al cumplimiento de las condiciones establecidas en la norma. El propósito es facilitar el desmantelamiento de las organizaciones criminales, avanzar en el esclarecimiento de sus actividades y fortalecer la capacidad del Estado para combatirlas, sin concederles reconocimiento político.
La discusión legislativa estuvo marcada por diferencias entre los congresistas sobre los beneficios judiciales y las garantías para las víctimas. También se debatieron disposiciones relacionadas con la protección de niños, niñas y adolescentes y las condiciones que deben cumplir quienes busquen acogerse al mecanismo.
Con la aprobación en las dos cámaras, el proyecto quedó pendiente de sanción presidencial, paso necesario para su promulgación y entrada en vigencia. Entretanto, el Gobierno presentó el resultado como uno de los principales avances de su agenda de seguridad y justicia.
De la Espriella cerró su mensaje asegurando que su administración continuará trabajando por la seguridad y la tranquilidad de los colombianos, y reiteró su reconocimiento al ministro Cancino y a los congresistas que respaldaron la iniciativa.