El Ministerio de Relaciones Exteriores anunció este lunes la decisión de congelar las relaciones diplomáticas de Colombia con la entidad denominada “República Árabe Saharaui Democrática” (RASD), tras una revisión de la posición adoptada por el Gobierno anterior.
De acuerdo con la Cancillería, la determinación tiene en cuenta que las Naciones Unidas no reconocen a la RASD como Estado miembro y se enmarca en el propósito de fortalecer la asociación estratégica de Colombia con el Reino de Marruecos.
El Gobierno colombiano señaló que reconoce la soberanía de Marruecos sobre todo su territorio, incluido el Sahara Occidental. En ese sentido, indicó que Colombia se alinea con la posición del Gobierno de ese país frente a las relaciones con la RASD.
La decisión implica que no habrá contactos políticos o diplomáticos ni intercambio de misiones ni respaldo a la RASD en foros multilaterales, incluidos las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, donde Colombia ejerce actualmente como miembro no permanente.
Según la Cancillería, la medida se adopta bajo el marco del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y el escenario propuesto por la Resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad sobre el Sahara Occidental.
El Ministerio de Relaciones Exteriores sostuvo además que esta determinación confirma la voluntad de Colombia de revitalizar sus relaciones con Marruecos, país con el que mantiene vínculos diplomáticos desde hace cinco décadas.
La nueva etapa de la relación bilateral, según el Gobierno, estará orientada hacia una mayor cooperación en áreas como intercambio comercial, promoción de inversiones, turismo, seguridad alimentaria, desarrollo portuario y logístico y fortalecimiento de la conectividad atlántica entre ambos países.
La Cancillería destacó que el propósito es construir una relación renovada con Marruecos, basada en una cooperación que, según el Gobierno, permita ampliar los intercambios y generar beneficios para los intereses de Colombia.