Colombia, junto con Dinamarca, Francia, Grecia, Letonia, Liberia, Panamá y el Reino Unido, lideró un pronunciamiento ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para exigir que los compromisos internacionales sobre igualdad de género se traduzcan en acciones concretas, presupuestos sostenibles y mecanismos verificables que garanticen la participación efectiva de las mujeres en la construcción de paz.
La declaración, respaldada además por otra decena de países y la Unión Europea, sostuvo que las soluciones políticas duraderas a los conflictos armados solo serán posibles con la participación plena, igualitaria, significativa y segura de las mujeres en los procesos de paz y en los espacios de toma de decisiones.
El bloque diplomático advirtió que las consecuencias de los conflictos continúan afectando de manera desproporcionada a mujeres, jóvenes y niñas, quienes siguen enfrentando barreras para acceder a escenarios de liderazgo. En ese contexto, la ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, Rosal Yolanda Villavicencio Mapy, afirmó que la agenda de Mujeres, Paz y Seguridad requiere pasar “de la retórica a la asignación efectiva de recursos financieros”.
Asimismo, los países hicieron un llamado para implementar de manera integral la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, considerada el principal instrumento internacional para promover la participación de las mujeres en la prevención y resolución de conflictos, así como en los procesos de reconstrucción y consolidación de la paz.
Entre las principales propuestas presentadas se encuentran el fortalecimiento de los mecanismos de justicia frente a la violencia basada en género, la financiación sostenible de las organizaciones de mujeres y la adopción de medidas que garanticen la protección de las defensoras de derechos humanos frente a amenazas, ataques y represalias.
Con este pronunciamiento, Colombia y los Estados firmantes reiteraron su compromiso con una agenda internacional que busca convertir la igualdad de género en un eje central de la paz y la seguridad, insistiendo en que los compromisos políticos deben reflejarse en decisiones, recursos y resultados concretos para las mujeres que viven en contextos de conflicto armado.