El Concejo de Bogotá realizó una nueva jornada de debate sobre el proyecto de reforma tributaria presentado por la Administración Distrital, en la que diferentes bancadas expusieron sus posiciones frente al impacto de la iniciativa en las finanzas de la ciudad, los ciudadanos y el sector productivo.
Los concejales José Cuesta, Rocío Dussán, Jairo Avellaneda y Donka Atanassova cuestionaron el alcance de las exenciones e incentivos contemplados en el proyecto. Entre sus reparos señalaron los posibles efectos de las intervenciones previstas en el Distrito Aeroportuario, particularmente en Engativá y Fontibón, así como de los incentivos de renovación urbana dirigidos a grandes propietarios y constructoras certificadas.
Según los cabildantes, estas medidas podrían generar presiones económicas sobre moradores y comerciantes de estos sectores y plantearon la necesidad de establecer garantías de vivienda digna e inclusión. También cuestionaron los beneficios tributarios de hasta 10 años para grandes capitales, proyectos inmobiliarios y operadores logísticos. Además, solicitaron incluir a jardines privados y comunitarios dentro de los posibles alivios al impuesto predial.
Por su parte, los concejales Andrés Barrios y Julián Espinosa concentraron sus intervenciones en el impacto de la reforma sobre los pequeños negocios y los contribuyentes. Los cabildantes pidieron a la Administración Distrital fortalecer la administración de los recursos públicos, aplicar criterios de austeridad y mejorar las acciones de cobro a los contribuyentes morosos. También expresaron reparos frente a los cambios planteados para los impuestos a los seguros, las remesas del exterior y el entretenimiento, así como frente al cobro del alumbrado público a través del impuesto predial.
En contraste, el concejal Jesús Araque destacó aspectos de la propuesta relacionados con la modernización del alumbrado público y los cambios al impuesto de Industria y Comercio (ICA), que representa cerca del 45 % del recaudo tributario de Bogotá, según lo expuesto durante la sesión. No obstante, planteó revisar las tarifas aplicables a bares y restaurantes y establecer medidas de acompañamiento para los habitantes de las zonas cercanas al aeropuerto. El concejal David Saavedra, a su vez, hizo un llamado al sector financiero para contribuir a proyectos relacionados con una ciudad inteligente y segura.
El debate también incluyó propuestas para sectores educativos y culturales. La concejal María Clara Name planteó reducir del 7 al 5 por mil la tarifa del ICA para establecimientos educativos privados y propuso una exención del 100 % del impuesto predial, a partir de 2027, para librerías independientes y editoriales comunitarias inscritas en el Registro de Información Tributaria. Por otra parte, la concejal María Victoria Vargas destacó una propuesta del concejal Óscar Bastidas para establecer tarifas especiales sobre predios de integrantes de los Cabildos Muiscas de Suba y Bosa, como medida frente a sus condiciones históricas de vulnerabilidad.
Al cierre de la sesión, el concejal Emel Rojas pidió a la Secretaría de Hacienda fortalecer las medidas frente a los contribuyentes que mantienen obligaciones tributarias pendientes. Al mismo tiempo, planteó que el proyecto contemple mecanismos que permitan a los contribuyentes en mora ponerse al día, con el propósito de recuperar recursos para las finanzas del Distrito.
La jornada terminó sin una votación definitiva del proyecto. Las diferentes propuestas y reparos planteados por los concejales deberán continuar siendo discutidos en una próxima sesión del Concejo de Bogotá.