El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, cuestionó los resultados del sector arrocero frente a los recursos parafiscales destinados durante los últimos años y señaló varios factores que, según su análisis, estarían afectando la productividad y rentabilidad de los productores. El funcionario aseguró que el Gobierno adelanta una revisión para establecer qué impacto tuvieron estos recursos en el fortalecimiento del sector.
De acuerdo con Dangond, el análisis realizado por el Ministerio de Agricultura durante la última década muestra un comportamiento que genera preocupación: los costos de producción aumentaron mientras el rendimiento por hectárea disminuyó. Por esta razón, la revisión busca determinar si los recursos recaudados fueron utilizados para los objetivos establecidos y si efectivamente contribuyeron a mejorar la productividad y competitividad del arroz colombiano.
“Los costos subieron y el rendimiento por hectárea bajó”, afirmó el ministro al explicar uno de los principales cuestionamientos del Gobierno. Según Dangond, la situación plantea la necesidad de revisar la manera en que se han ejecutado los recursos destinados al sector y los resultados obtenidos por los productores.
Otro de los aspectos señalados por el funcionario está relacionado con el uso de semillas no certificadas. Dangond aseguró que alrededor del 70 % de las siembras en determinadas zonas productoras se estarían realizando con lo que denominó “semilla de costal”. Según su explicación, esta situación se presentaría en zonas de arroz secano de Casanare y Meta, así como en cultivos de riego de Tolima y Huila.
El ministro también cuestionó algunos de los costos asociados a la producción, particularmente los arrendamientos de tierras y el manejo del agua. Como ejemplo, afirmó que no considera adecuado que un productor de arroz llegue a pagar cerca de $2 millones por el arriendo de una hectárea en Tolima, mientras que en Casanare se pagarían más de $600.000. A juicio de Dangond, estos costos terminan afectando la rentabilidad de los agricultores.
“El Estado no puede seguir subsidiando la ineficiencia en el sector agropecuario”, sostuvo el ministro, al insistir en la necesidad de revisar las condiciones en las que se desarrolla la actividad arrocera. Sus declaraciones se producen en medio de la revisión que adelanta el Gobierno sobre el destino y los resultados de los recursos parafiscales del sector.
Dangond también cuestionó la competitividad internacional del arroz colombiano. Según afirmó, pese a los recursos destinados al sector, Colombia no ha logrado exportar una tonelada de arroz a mercados como Cuba o Venezuela. El ministro comparó el desempeño colombiano con el de Ecuador y sostuvo que ese país ha alcanzado mayores niveles de competitividad. “Mi cuestionamiento es a la ejecución de esos recursos en materia de competitividad, rentabilidad del sector arrocero del país”, concluyó.