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30 de octubre de 2026, 9:00 am
Internacional

Netanyahu gana las elecciones en Israel, pero su bloque se queda sin mayoría parlamentaria

El partido Likud obtuvo 27 escaños en la Knéset, pero la coalición del primer ministro sumó 53, ocho menos de los necesarios para alcanzar la mayoría absoluta. Las denuncias de presuntas irregularidades y una posible injerencia extranjera también marcaron el cierre del escrutinio.

Netanyahu gana las elecciones en Israel, pero su bloque se queda sin mayoría parlamentaria

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Karen Rojas

Karen Rojas

Periodista

30.10.2026 9:00 am | Actualizado: 30.10.2026 8:38 am

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La Comisión Electoral Central (CEC) de Israel publicó los resultados definitivos del recuento de las elecciones legislativas del martes 27 de octubre, que confirmaron la victoria del Likud, partido del primer ministro Benjamín Netanyahu, con 27 escaños en la Knéset, el Parlamento israelí. Sin embargo, el resultado no garantiza la continuidad del mandatario, pues la coalición que lo respalda obtuvo 53 de los 120 puestos parlamentarios, ocho menos de los 61 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta.

En segundo lugar quedó Yashar!, la formación opositora liderada por Gadi Eisenkot, con 21 escaños. El bloque opositor consiguió 48 puestos, mientras que las dos principales listas árabes, la Lista Conjunta y Ra’am, sumaron 19 representantes. Esta distribución deja abiertas las negociaciones para conformar una mayoría parlamentaria y convierte a las fuerzas árabes en actores potencialmente decisivos, aunque las diferencias políticas dificultan los acuerdos.

De acuerdo con los datos electorales publicados, se contabilizaron 5.716.665 votos, de los cuales 5.690.778 fueron considerados válidos. Once partidos superaron el umbral electoral del 3,25 %, equivalente a 184.947 votos, necesario para obtener representación parlamentaria. El recuento incluyó los votos de doble sobre, correspondientes a ciudadanos que sufragaron fuera de su centro de votación habitual y cuyos votos requieren un procedimiento especial de verificación.

Likud denuncia presuntas irregularidades electorales

La publicación de los resultados estuvo acompañada de acusaciones del Likud sobre supuestas irregularidades durante la jornada electoral. El partido de Netanyahu afirmó haber presentado cientos de testimonios y pruebas ante la Comisión Electoral Central y organismos de seguridad, con el argumento de que habría existido un intento de alterar el resultado en beneficio de los partidos árabes.

Entre los señalamientos figura la presunta existencia de miles de sobres que contendrían dinero en efectivo y papeletas de Ra’am. Sin embargo, las autoridades electorales y policiales cuestionaron las acusaciones de un supuesto intento de los partidos árabes de manipular la votación. Según los reportes publicados, no se han presentado pruebas que permitan establecer la existencia de un fraude electoral sistemático.

Dean Livne, director de la Comisión Electoral, defendió la legalidad del proceso y rechazó los señalamientos sobre una supuesta vulneración generalizada de la votación. Las denuncias deberán ser evaluadas por las autoridades competentes, sin que las acusaciones de los partidos puedan considerarse, por sí mismas, evidencia de irregularidades comprobadas.

Israel investiga una posible injerencia extranjera

A las denuncias del Likud se sumaron sospechas sobre una eventual intervención de actores extranjeros en los comicios. El presidente de la Comisión Electoral, el juez Noam Sohlberg, solicitó al director del Shin Bet, David Zini, investigar información recibida sobre una posible interferencia externa en el proceso electoral.

En una comunicación dirigida al jefe del servicio de inteligencia interior, Sohlberg reconoció que no podía confirmar la veracidad de las sospechas, pero consideró necesario esclarecerlas. También pidió que, en caso de encontrarse pruebas, los resultados de las indagaciones fueran presentados durante la semana siguiente.

El Shin Bet, por su parte, señaló que las investigaciones no deben convertirse en acusaciones generalizadas contra un sector de la población, en referencia a los ciudadanos árabes de Israel. La pesquisa busca determinar si existió alguna intervención externa y si hay elementos verificables que permitan sustentar las sospechas.

Netanyahu enfrenta negociaciones para formar Gobierno

El resultado electoral abre un periodo de negociaciones en Israel. Aunque el Likud fue la fuerza más votada, los 53 escaños de la coalición de Netanyahu no son suficientes para asegurar una mayoría parlamentaria. Por su parte, el bloque opositor tampoco cuenta por sí solo con los apoyos necesarios para formar Gobierno.

Las listas árabes, que sumaron 19 escaños, podrían influir en las negociaciones, pero cualquier acuerdo dependerá de la disposición de los partidos a superar sus diferencias políticas. La distribución de fuerzas deja abierta la posibilidad de pactos parlamentarios complejos y mantiene la incertidumbre sobre quién conseguirá reunir los apoyos necesarios para gobernar.

Los resultados deberán completar los procedimientos de verificación correspondientes antes de su presentación formal al presidente Isaac Herzog. La nueva Knéset tiene previsto iniciar sus sesiones el 10 de noviembre. Mientras tanto, Israel afronta un escenario de negociación política en el que la victoria electoral del Likud no se ha traducido, por ahora, en una mayoría capaz de garantizar la formación de un nuevo Gobierno.