Sábado, 10 de octubre de 2026
Oscar López

Oscar López

Ex subsecretario de Ambiente de Bogotá

junio 19, 2026, 10:54 am

Cambio climático en Colombia: la urgencia de fortalecer la prevención y la capacidad de respuesta

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Por Óscar López, exsubsecretario de Ambiente de Bogotá

El presidente Gustavo Petro ha advertido en reiteradas ocasiones sobre los efectos del cambio climático en Colombia y la necesidad de avanzar hacia una transición ambiental. Sin embargo, la adaptación climática requiere mucho más que discursos. Se necesitan inversiones sostenidas en infraestructura, gestión del riesgo de desastres y fortalecimiento institucional. Resulta preocupante que los cuerpos de bomberos, primera línea de respuesta frente a incendios forestales y otras emergencias, hayan enfrentado reducciones presupuestales superiores al 25 %. La situación es aún más crítica en algunos departamentos como Boyacá, donde existen municipios que no cuentan con vehículos especializados para la atención de incendios. En Bogotá, además, se han conocido denuncias sobre máquinas fuera de servicio, lo que evidencia la necesidad de modernizar y ampliar las capacidades operativas del sistema de atención de emergencias.

La evidencia científica indica que los eventos asociados a la variabilidad climática y al calentamiento global continuarán repitiéndose. Por ello, Colombia debe fortalecer sus estrategias de adaptación al cambio climático mediante políticas de mediano y largo plazo, respaldadas por financiación estable y mecanismos de seguimiento. La gestión del riesgo no puede depender exclusivamente de medidas reactivas. Es indispensable avanzar hacia modelos preventivos que incluyan planificación territorial, restauración de ecosistemas estratégicos, sistemas de alerta temprana y fortalecimiento de las capacidades locales para enfrentar emergencias ambientales.

Otro aspecto prioritario es la democratización de la información ambiental. En materia de calidad del aire, los ciudadanos necesitan acceder a datos oportunos, precisos y comprensibles que les permitan evaluar los riesgos para su salud y tomar decisiones informadas sobre sus actividades diarias. La contaminación atmosférica representa uno de los principales desafíos de salud pública en las grandes ciudades y, por ello, los sistemas de monitoreo deben estar acompañados de estrategias efectivas de comunicación del riesgo ambiental.

En el caso de Bogotá, es fundamental revisar iniciativas que contribuyan simultáneamente a la conservación ambiental y a la prevención de desastres. Una de ellas es el Sendero de las Mariposas, concebido durante la administración del exalcalde Enrique Peñalosa. Este proyecto puede desempeñar un papel estratégico en la protección de los Cerros Orientales mediante la consolidación de corredores de acceso para la atención de incendios forestales, el fortalecimiento de la vigilancia ambiental y la implementación de acciones de restauración ecológica. La recuperación de áreas degradadas, la eliminación de especies invasoras y la siembra de vegetación nativa contribuirían a mejorar la resiliencia de este ecosistema frente a los efectos del cambio climático.

La protección de los Cerros Orientales debe entenderse como una inversión en seguridad ambiental y bienestar ciudadano. Más allá de garantizar espacios para el disfrute de la naturaleza, se trata de construir infraestructura ecológica capaz de reducir riesgos, proteger la biodiversidad y mejorar la calidad de vida de las comunidades cercanas. La experiencia internacional demuestra que la conservación de ecosistemas estratégicos es una de las herramientas más costo-efectivas para enfrentar los impactos climáticos.

Colombia cuenta con el conocimiento técnico para actuar. Lo que hace falta es voluntad política para convertir la adaptación climática, la gestión integral del riesgo y el fortalecimiento de los cuerpos de bomberos en prioridades de Estado. Cada peso invertido en prevención evita costos mucho mayores en atención de emergencias, reconstrucción y pérdidas económicas. Frente a un escenario de creciente incertidumbre climática, la preparación ya no es una opción: es una necesidad para garantizar la seguridad, la salud y el desarrollo sostenible del país.