Domingo, 11 de octubre de 2026
10 de junio de 2026, 6:19 pm
Internacional

Papa León XIV bendice la torre de Jesucristo en la Sagrada Familia y llama a construir una Iglesia unida y viva

Durante una multitudinaria eucaristía en Barcelona, el Pontífice destacó que la Basílica de la Sagrada Familia no es solo una obra arquitectónica, sino un símbolo de la fe y del camino espiritual de los cristianos.

Papa León XIV bendice la torre de Jesucristo en la Sagrada Familia y llama a construir una Iglesia unida y viva

Papa León XIV / @Vatican Media)

Karen Rojas

Karen Rojas

Periodista

10.06.2026 6:19 pm | Actualizado: 10.07.2026 3:14 pm

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En uno de los actos más emblemáticos de su viaje apostólico por España, el papa León XIV presidió este miércoles una solemne eucaristía en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, donde destacó el valor espiritual del templo diseñado por Antoni Gaudí y bendijo la torre de Jesucristo, la más alta del complejo arquitectónico.


Ante miles de fieles congregados en el emblemático santuario catalán, el Pontífice definió la Sagrada Familia como “la iglesia más alta del mundo”, no para sobresalir en clasificaciones humanas, sino para convertirse en un faro espiritual que guíe a los creyentes

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“La Sagrada Familia es la iglesia más alta del mundo, no para destacar en clasificaciones mundanas, sino para guiar los pasos del pueblo de Dios que peregrina en España, con la cruz que ilumina el camino”, expresó durante su homilía.


Un templo que representa la unidad de Cataluña


Durante la celebración, León XIV agradeció la presencia de autoridades civiles y religiosas, así como de representantes de otras confesiones cristianas y credos presentes en el acto.


En parte de su mensaje pronunciado en catalán, el Santo Padre destacó que la Basílica de la Sagrada Familia se ha convertido en un símbolo de encuentro para Barcelona y toda Cataluña.


“Este templo nos constituye en una familia amada por el Señor. Es también un signo de unidad y concordia que reúne a toda una comunidad para elevar su mirada hacia Dios”, manifestó.


El Pontífice recordó además que la basílica fue consagrada por el papa Benedicto XVI en 2010 y destacó que continúa siendo una obra viva que refleja la misión permanente de la Iglesia.


“Todos somos piedras vivas de la Iglesia”


Uno de los mensajes centrales de la homilía estuvo enfocado en la construcción espiritual de la comunidad cristiana. León XIV comparó la estructura de la Sagrada Familia con la propia Iglesia, formada por millones de creyentes llamados a edificar juntos el proyecto de Dios.


“Todos nosotros somos las piedras vivas de esta obra, que tiene a Cristo como fundamento y culmen, principio y fin”, afirmó.
El Papa explicó que la basílica sigue en construcción porque representa el camino constante de crecimiento de la fe cristiana. Según indicó, la vida de cada creyente también forma parte de una obra que Dios continúa edificando día a día.


La vida cristiana como una obra maestra colectiva


León XIV insistió en que los cristianos están llamados a colaborar activamente en la construcción de una sociedad inspirada en los valores del Evangelio.


“Nuestra gratitud se convierte en compromiso. Somos templo del Espíritu Santo y Dios nos llama a colaborar con Él en una obra maestra que coincide con nuestra propia vida”, señaló.


Para el Pontífice, la aparente condición inacabada de la Sagrada Familia no representa una debilidad, sino una promesa y una muestra del deseo permanente de seguir creciendo en la fe.


Dios es quien construye la verdadera casa


En la parte final de su reflexión, el Obispo de Roma evocó el pasaje bíblico en el que Dios responde al rey David cuando este desea construirle un templo.


A partir de esa lectura, explicó que no son los seres humanos quienes ofrecen un lugar a Dios, sino que es Él quien abre espacio para cada persona dentro de su propio corazón.


“No somos nosotros quienes damos un lugar a Dios. Es Dios quien nos da un lugar, y ese lugar es su propio corazón”, afirmó.


El mensaje concluyó con una invitación a fortalecer la unidad de la Iglesia, vivir la fe como un camino compartido y reconocer que cada creyente forma parte de una construcción espiritual mucho más grande que cualquier monumento material.


La celebración en la Sagrada Familia se convirtió así en uno de los momentos más significativos de la visita de León XIV a España, marcada por constantes llamados a la fraternidad, la comunión y la esperanza en un mundo cada vez más dividido.