La Unión Europea invitó a Canadá a abrir la puerta a una nueva relación institucional con el bloque, mediante la creación de un eventual estatus de “miembro asociado”, una figura que actualmente no existe dentro de los tratados europeos.
La propuesta fue presentada el 16 de septiembre de 2026 por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, al que asistió el primer ministro canadiense, Mark Carney.
“We want to bring the relationship with Canada to the highest level possible”, afirmó von der Leyen antes de plantear que Canadá pudiera convertirse en el primer miembro asociado de la Unión Europea.
¿Canadá entraría a la Unión Europea?
No se trata de una propuesta de adhesión plena a la UE. Carney ha señalado que Canadá no busca convertirse en un miembro pleno del bloque, sino construir una relación especial con Europa. En su intervención ante el Parlamento Europeo, describió la iniciativa como una “alliance for the future” y planteó profundizar la cooperación entre ambas partes.
Esto es importante porque la figura de “miembro asociado” no está actualmente definida por los tratados de la Unión Europea. Por tanto, todavía tendrían que establecerse sus derechos, obligaciones y mecanismos institucionales.
La Comisión Europea ha confirmado que ahora deberá trabajar con los Estados miembros y con Canadá para determinar qué forma concreta podría adoptar esta nueva relación. La primera oportunidad política importante para discutir los detalles será la cumbre UE-Canadá prevista para finales de octubre en Canadá.
Una alianza que iría más allá del comercio
La propuesta busca ampliar considerablemente la cooperación que ya existe entre Canadá y la Unión Europea. Von der Leyen planteó pasar del actual Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA) hacia una “Alliance for the Future”, centrada en la creación de un espacio común de prosperidad y seguridad económica.
Entre las áreas mencionadas por la Comisión Europea están:
- Defensa e industria militar
- Inteligencia artificial
- Tecnología y computación
- Ciberseguridad
- Energía
- Minerales críticos
- Baterías
- Manufactura avanzada
- Seguridad económica
- Ártico
La propuesta también contempla una mayor integración de las capacidades industriales de defensa de Canadá y Europa y una cooperación más estrecha en asuntos estratégicos relacionados con el Ártico.
¿Qué papel tendría el comercio?
Canadá y la UE ya cuentan con CETA, el acuerdo comercial que regula buena parte de sus relaciones económicas.
Según la Comisión Europea, el comercio de bienes entre ambas partes creció 75 % en menos de una década desde la implementación del acuerdo. Von der Leyen utilizó esta evolución como argumento para profundizar la relación económica.
Carney, por su parte, propuso avanzar hacia un comercio digital más integrado y ampliar la cooperación en sectores estratégicos, incluyendo servicios financieros, energía, inteligencia artificial y minerales críticos.
¿Canadienses y europeos podrían vivir y trabajar libremente entre ambos territorios?
Este es uno de los aspectos que todavía no está definido. Carney planteó profundizar los vínculos entre las poblaciones y permitir que los jóvenes puedan vivir, trabajar y estudiar a ambos lados del Atlántico. También mencionó una posible participación canadiense en Erasmus+ y en futuras iniciativas europeas de investigación.
Sin embargo, la Comisión Europea todavía no ha establecido que un eventual estatus de miembro asociado otorgaría a los canadienses las mismas libertades de circulación que tienen los ciudadanos de los Estados miembros.
De hecho, funcionarios europeos han señalado que las conocidas cuatro libertades del mercado único —bienes, servicios, capitales y personas— no pueden simplemente seleccionarse de manera individual, por lo que este será uno de los asuntos que deberá definirse durante las negociaciones.
Canadá ya participa en algunos programas europeos
La iniciativa tampoco parte de cero. Canadá ya tiene acuerdos que le permiten participar en determinadas iniciativas de la Unión Europea. Por ejemplo, un acuerdo aprobado por el Consejo de la UE abrió el camino para la participación canadiense en Horizon Europe, el programa europeo de investigación e innovación.
Carney también mencionó la posibilidad de ampliar la participación canadiense en programas europeos y fortalecer la cooperación en investigación, tecnología y educación.
¿Por qué la UE y Canadá quieren acercarse?
La propuesta aparece en un contexto de creciente interés de ambos lados por diversificar sus relaciones económicas y estratégicas. La Comisión Europea presenta a Canadá como un socio con capacidades relevantes en energía, minerales críticos, tecnología, inteligencia artificial y seguridad del Ártico. Canadá, por su parte, busca profundizar sus vínculos económicos y estratégicos con Europa.
Carney resumió la lógica de la propuesta ante el Parlamento Europeo al señalar que las capacidades de Canadá y Europa son complementarias: Europa aporta escala de mercado, manufactura e investigación, mientras Canadá ofrece recursos energéticos, minerales críticos y capacidades en sectores tecnológicos.
Una propuesta todavía en construcción
Aunque la invitación de von der Leyen constituye una propuesta política de gran alcance, Canadá todavía no se ha convertido en miembro asociado de la Unión Europea.
La propia Comisión Europea reconoce que ahora deberá discutir con los gobiernos de los 27 Estados miembros y con Ottawa cómo podría materializarse la iniciativa. Además, cualquier acuerdo que requiera decisiones de los Estados miembros tendría que superar los procedimientos correspondientes dentro de la UE.
Por ahora, el concepto de “miembro asociado” sigue siendo una propuesta sin un marco jurídico específico dentro de los tratados europeos. El siguiente paso será determinar qué derechos, obligaciones y mecanismos de participación tendría Canadá bajo este eventual modelo.