La Corte Suprema de Justicia dejó en firme la condena contra Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, al concluir que dirigió la estructura paramilitar conocida como ‘Los 12 Apóstoles’, señalada de ejecutar asesinatos selectivos y operaciones de “limpieza social” en el norte de Antioquia durante los años noventa.
La Sala Penal del alto tribunal ratificó la sentencia de 28 años y cuatro meses de prisión por los delitos de concierto para delinquir agravado y homicidio agravado, en relación con el asesinato de Camilo Barrientos Durán, conductor de un bus escalera asesinado el 25 de febrero de 1994 tras ser señalado de colaborar con grupos guerrilleros.
En la decisión, de 605 páginas, la Corte concluyó que Santiago Uribe “conformó y dirigió un grupo armado ilegal conocido como ‘Los Doce Apóstoles’”, que operó desde la hacienda La Carolina, en Yarumal, Antioquia, y que ejecutó un “plan para asesinar y exterminar de forma sistemática personas consideradas indeseables y presuntos auxiliadores de grupos subversivos”.
El fallo también sostiene que la organización contó con apoyo “por acción u omisión de agentes del Estado, principalmente de la Policía”, además de la participación de particulares.
La investigación contra Santiago Uribe comenzó en 1995, aunque fue archivada en 1999. El proceso fue reabierto en 2010 tras las declaraciones del mayor retirado de la Policía Juan Carlos Meneses, quien aseguró haber conocido directamente el funcionamiento del grupo y señaló al ganadero como uno de sus máximos líderes.
Según la sentencia, Meneses declaró que en la hacienda La Carolina le fueron mostradas listas de personas que serían asesinadas por supuestos vínculos con la guerrilla. Entre esos nombres figuraba el de Camilo Barrientos.
El expediente judicial atravesó más de una década de audiencias, apelaciones y controversias probatorias. En noviembre de 2024, un juez de primera instancia absolvió a Santiago Uribe, pese a reconocer la existencia de ‘Los 12 Apóstoles’, argumentando inconsistencias en la acusación de la Fiscalía y dudas sobre algunos testigos.
Sin embargo, en noviembre de 2025, el Tribunal Superior de Antioquia revocó esa absolución y concluyó que el hermano del exmandatario sí lideró “un grupo criminal que hacía limpieza social”, decisión que ahora fue respaldada por la Corte Suprema.
La organización paramilitar es señalada de más de 300 asesinatos selectivos, desapariciones, amenazas y desplazamientos en municipios como Yarumal, Campamento y Valdivia. La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ha advertido que las víctimas podrían superar las 500.
Tras conocerse la decisión judicial, el expresidente Álvaro Uribe reaccionó a través de la red social X y calificó el fallo como “tema devastador para mi familia”.
Por su parte, el abogado Jaime Granados, defensor de Santiago Uribe, aseguró que continuará impulsando acciones jurídicas para controvertir la condena. “Los 16 años de conocimiento de este caso nos permiten advertir que está siendo injustamente condenado”, señaló en un comunicado.
La decisión revive uno de los capítulos más sensibles sobre los presuntos vínculos entre sectores políticos, ganaderos y estructuras paramilitares en Colombia. Aunque el expresidente Álvaro Uribe ha sido mencionado en distintas ocasiones por supuestos nexos con grupos armados ilegales, hasta ahora no existe condena judicial en su contra relacionada con estos hechos.