Marco Acosta Rico presentó su renuncia irrevocable al Concejo de Bogotá, efectiva a partir del próximo 24 de octubre, para asumir la Presidencia del Fondo Nacional del Ahorro (FNA). Su nombramiento fue oficializado mediante el Decreto 1580 del 21 de octubre de 2026, expedido por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público.
Con esta decisión, Acosta Rico inicia una nueva etapa en su trayectoria en el sector público, ahora desde una entidad nacional que tiene entre sus objetivos facilitar el ahorro y el acceso a soluciones de financiación para vivienda. Según expresó en su carta de renuncia, el cambio de escenario no modifica su compromiso con el servicio público, sino que implica asumir nuevas responsabilidades.
“La vocación de servicio público no termina cuando cambia el escenario desde el cual se ejerce; por el contrario, se renueva y adquiere nuevas responsabilidades”, afirmó el funcionario al comunicar su decisión.
Acosta Rico llegó al Concejo de Bogotá el 1 de enero de 2020. Durante su paso por la corporación, enfocó su gestión en asuntos relacionados con la familia, la libertad religiosa, la seguridad, el emprendimiento, la educación financiera y el fortalecimiento institucional. Su trabajo incluyó iniciativas normativas, debates de control político y actividades de formación ciudadana, entre ellas la Escuela de Gobierno Trasciende.
Desde la Presidencia del Fondo Nacional del Ahorro, el nuevo directivo tendrá el reto de contribuir al fortalecimiento del ahorro y al acceso responsable al crédito, así como a las alternativas de financiación que permitan a más colombianos avanzar hacia la adquisición de vivienda propia. En su comunicación, señaló que esta nueva responsabilidad le permitirá continuar trabajando en temas relacionados con las familias y la construcción de patrimonio.
“Durante estos años trabajamos por la protección y el fortalecimiento de las familias; ahora tendremos la oportunidad de contribuir también a la construcción de su patrimonio”, manifestó.
El concejal también agradeció a los ciudadanos que respaldaron su gestión, a su equipo de trabajo, a sus colegas y a las comunidades que acompañaron su trayectoria. Asimismo, reconoció el apoyo de su familia y de las comunidades cristianas durante su paso por el Concejo de Bogotá. Con su renuncia, cierra su etapa en la corporación distrital para asumir una nueva responsabilidad en el ámbito nacional.