Octubre 10 de 2026. La Fiscalía federal de Nueva York presentó nuevos cargos contra el exmandatario venezolano y su esposa por una presunta conspiración para cometer tortura contra ciudadanos estadounidenses y otras personas detenidas bajo custodia del Gobierno venezolano.
El proceso judicial contra Nicolás Maduro y Cilia Flores suma un nuevo capítulo en Estados Unidos. Fiscales federales de Nueva York presentaron cargos adicionales contra ambos por su presunta participación en una conspiración para cometer tortura, en un caso relacionado con denuncias de abusos contra personas detenidas en Venezuela.
De acuerdo con la nueva acusación formal, cada uno enfrenta un cargo adicional de conspiración para cometer tortura. Los fiscales sostienen que, desde que Maduro asumió la Presidencia venezolana en 2013, habría autorizado prácticas de tortura y supervisado un sistema que presuntamente utilizaba detenciones arbitrarias y violencia para reprimir a sectores de la oposición política.
Las autoridades estadounidenses también vinculan la investigación con la detención de más de una decena de ciudadanos de ese país en prisiones venezolanas durante los últimos años.
¿Qué sostiene la Fiscalía de Estados Unidos?
Según los fiscales, las presuntas prácticas de tortura habrían incluido golpizas, descargas eléctricas, asfixia, privación de alimentos y agua, así como la administración forzada de sustancias que, de acuerdo con los testimonios citados en la acusación, provocaron afectaciones físicas.
Uno de los casos mencionados corresponde a un ciudadano estadounidense detenido en enero de 2022, acusado de participar en una supuesta conspiración para asesinar a Maduro. La Fiscalía sostiene que durante su cautiverio fue golpeado y sometido a otros tratos abusivos. Posteriormente, recuperó la libertad y regresó a Estados Unidos.
La acusación también describe la detención de otro ciudadano estadounidense en enero de 2025. Según los investigadores, el hombre habría recibido golpes reiterados durante dos días, agresiones que le ocasionaron una lesión permanente en un ojo. Estos señalamientos hacen parte de los argumentos presentados por la Fiscalía y deberán examinarse en el marco del proceso judicial.
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Denuncias que involucran a ciudadanos estadounidenses y venezolanos
El expediente recoge denuncias de varias personas que aseguran haber sufrido torturas mientras permanecían bajo custodia de organismos de seguridad venezolanos.
Entre los casos citados aparecen Matthew Heath y Osman Khan, quienes fueron liberados en un intercambio de prisioneros en octubre de 2022. Ambos denunciaron presuntos simulacros de ahogamiento, electrocución, aislamiento y otras formas de maltrato durante su detención.
También figuran los llamados “6 de Citgo”, seis ejecutivos petroleros detenidos en Venezuela en 2017 y recluidos durante casi cinco años. Algunos de ellos han denunciado condiciones de reclusión y prácticas que califican como tortura.
Además, un informe de Naciones Unidas sobre la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) documentó denuncias y prácticas de maltrato, incluidas descargas eléctricas, asfixia, golpizas y privación de alimentos y agua. El organismo señaló que estos métodos se habrían utilizado para obtener información y confesiones, intimidar y castigar a personas detenidas.
¿Qué responde la defensa de Nicolás Maduro?
Frente a los nuevos cargos, Barry Pollack, abogado de Maduro, afirmó que el exmandatario niega las acusaciones y espera la realización del juicio.
Maduro y Flores se han declarado inocentes de los cargos anteriores relacionados con presunta conspiración para cometer narcoterrorismo y otros delitos. La defensa también cuestiona la legalidad de la detención de Maduro y argumenta que debería gozar de inmunidad por hechos que, según su planteamiento, habrían ocurrido durante su ejercicio presidencial.
Por su parte, se esperaba que Cilia Flores compareciera ante un juez para que su abogado solicitara que pudiera permanecer bajo arresto domiciliario mientras avanza el proceso.
Un caso con repercusiones judiciales y políticas
La presentación de estos cargos amplía el alcance de la causa que enfrenta la pareja en Estados Unidos y vuelve a poner bajo escrutinio internacional las denuncias de tortura y represión en Venezuela.
La Fiscalía sostiene que las presuntas actuaciones investigadas habrían causado daños a ciudadanos estadounidenses y a miles de venezolanos. Sin embargo, la responsabilidad penal de Maduro y Flores por los nuevos señalamientos deberá establecerse en el proceso judicial, mientras la defensa mantiene su posición de inocencia.
El caso continúa abierto y su evolución podría tener implicaciones en el debate sobre derechos humanos, responsabilidad penal y justicia internacional en relación con Venezuela.