La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) autorizó temporalmente a la central hidroeléctrica Hidroituango elevar el nivel de su embalse de la cota 408 a la cota 420, de acuerdo con las condiciones establecidas en su licencia ambiental. La medida fue adoptada mediante la Resolución 002230 del 20 de agosto de 2026, luego de una evaluación técnica y de estudios relacionados con el comportamiento del recurso hídrico.
El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, explicó que la decisión busca anticiparse a los posibles efectos del Fenómeno de El Niño durante 2026-2027, ante las advertencias sobre un eventual fortalecimiento del fenómeno. La idea es almacenar agua antes de los meses de menores caudales y contar con una reserva que permita enfrentar una eventual disminución en el aporte del río Cauca, reduciendo riesgos para la generación de energía y el abastecimiento hídrico.
De acuerdo con la resolución, la autorización estará acompañada de un monitoreo permanente de las condiciones hidrológicas, hidráulicas, ambientales y sociales. La operación deberá ajustarse o suspenderse si se presentan afectaciones en las captaciones, cambios en la calidad del agua, impactos sobre los ecosistemas o las comunidades, así como alertas hidráulicas, geotécnicas o variaciones que superen los parámetros establecidos.
La ANLA también estableció que Hidroituango deberá presentar un informe técnico final dentro de los 30 días siguientes a la culminación de las medidas, con el propósito de evaluar el desempeño de la gestión adaptativa implementada. Fabio Arjona defendió la decisión como una medida preventiva para proteger la seguridad hídrica y energética del país y aseguró que las decisiones sobre una infraestructura estratégica como Hidroituango deben sustentarse en evidencia científica y en el interés nacional.
La autorización contempla además la participación de las autoridades territoriales y ambientales de Antioquia, así como de entidades de control y otros actores relacionados con el proyecto. El Gobierno señaló que, a través de su denominada Agenda ABC, busca anticiparse a los posibles efectos del fenómeno climático y fortalecer la preparación del país frente a escenarios de déficit de agua y energía.