En el marco del actual panorama electoral, Mauricio Lizcano confirmó que no respaldará a ninguno de los candidatos que competirán en la segunda vuelta presidencial. El exministro señaló que las propuestas vigentes no representan la dirección que requiere el país y advirtió sobre el riesgo que implica la creciente polarización para la estabilidad institucional. Ante este escenario de confrontación política, Lizcano manifestó la necesidad de mantener una postura independiente orientada al control social y al desarrollo de soluciones colectivas.
Como respuesta a esta coyuntura, se anunció la creación de una veeduría ciudadana de carácter independiente y no partidista, la cual utilizará herramientas tecnológicas e inteligencia artificial para evaluar y hacer seguimiento estricto a las decisiones del próximo mandatario. La iniciativa busca consolidarse como un espacio técnico enfocado en la construcción de propuestas de política pública, distanciándose de las dinámicas de las agrupaciones políticas tradicionales que disputan la jefatura de Estado.
El proyecto institucional se estructurará bajo tres ejes fundamentales: un observatorio de seguimiento a la gestión gubernamental, el diseño de soluciones comunitarias mediante herramientas digitales y la democratización del acceso a la inteligencia artificial en las regiones como motor de competitividad. Lizcano enfatizó que su rol continuará activo en la esfera pública desde la veeduría social, rechazando cualquier intención de retiro y proyectando la iniciativa como una causa de largo plazo para el beneficio técnico y social del país.