Mompox, Bolívar. Antioquia llegó a la Cumbre de Gobernadores con una propuesta de fondo: cambiar la relación fiscal entre la Nación y los territorios. El gobernador Andrés Julián Rendón defendió la necesidad de avanzar hacia una verdadera autonomía fiscal de los departamentos y reducir la dependencia de las transferencias nacionales, bajo la premisa de que las regiones deben contar con mayores herramientas para decidir sobre los recursos que generan y atender directamente sus necesidades.
El planteamiento contempla una reforma a la Constitución para crear el Sistema General de Participaciones Territorial (SGPT), un nuevo modelo financiado con el impuesto de renta y distribuido bajo criterios de equidad, solidaridad territorial, subsidiariedad y eficiencia. La apuesta busca que una mayor proporción de los recursos tenga una administración territorial y que los departamentos puedan asumir un papel más decisivo en sectores como salud, educación, agua e infraestructura.
Las cifras expuestas durante la cumbre muestran la magnitud de la propuesta. Según las proyecciones presentadas, Antioquia pasaría de recibir $8,89 billones a $10,70 billones mediante el nuevo esquema, mientras el conjunto de las regiones obtendría cerca de $30 billones adicionales. El modelo también plantea aumentos para departamentos con grandes necesidades fiscales: Chocó pasaría de $1,9 billones a $3,15 billones; La Guajira, de $2,59 billones a $3,94 billones, y Caquetá, de $1,07 billones a $1,71 billones.
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Pero la propuesta antioqueña va más allá de recibir más dinero. Rendón planteó que la autonomía fiscal debe avanzar de la mano de una redistribución de competencias: si los departamentos van a asumir mayores responsabilidades, también deben recibir los recursos necesarios para cumplirlas. En esa misma línea, la Federación Nacional de Departamentos ha planteado una descentralización asimétrica y una nueva Ley de Competencias que permita establecer con mayor claridad qué debe hacer la Nación y qué deben ejecutar directamente los territorios.
La apuesta de Antioquia abre así uno de los debates políticos más importantes de la Cumbre de Mompox: ¿cuánto poder fiscal debe seguir concentrado en Bogotá y cuánto debe pasar a las regiones? Andrés Julián Rendón puso sobre la mesa una idea que busca romper con décadas de centralismo: que los departamentos no solo administren recursos transferidos por la Nación, sino que tengan capacidad real para elegir su propio destino.