Sábado, 22 de agosto de 2026
5 de agosto de 2026, 9:00 pm
Nacional

Debate sobre la laicidad del Estado toma fuerza tras retiro espiritual del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella

¿Puede un presidente gobernar inspirado por su fe sin afectar la laicidad del Estado? El retiro espiritual de Abelardo de la Espriella desató un intenso debate político y constitucional, enfrentando al oficialismo, la oposición y al presidente Gustavo Petro.

Debate sobre la laicidad del Estado toma fuerza tras retiro espiritual del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella

Abelardo – Diseño Mundo Político IA

Valery Murillo Reyes

Valery Murillo Reyes

05.08.2026 9:00 pm | Actualizado: 05.08.2026 5:20 pm

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El retiro espiritual que abrió la controversia

A dos días de la posesión presidencial, el retiro espiritual encabezado por el presidente electo Abelardo de la Espriella y parte de su gabinete abrió uno de los primeros debates políticos del nuevo gobierno: el alcance de la libertad religiosa de los funcionarios públicos y el principio constitucional de laicidad del Estado. Las imágenes de ministros y altos funcionarios participando en jornadas de oración y alabanza generaron una oleada de reacciones desde distintos sectores políticos.

El propio De la Espriella compartió en su cuenta de X un mensaje en el que aseguró que durante el retiro reafirmó la convicción de que “para construir una gran Nación hay que poner a Dios en el centro de cada decisión”, agregando que eligió un equipo de personas “íntegras, capaces y comprometidas” para servir al país.

El gabinete también compartió momentos del encuentro

A esa publicación se sumaron videos difundidos por integrantes del gabinete, entre ellos el ministro designado de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, quien mostró algunos momentos del encuentro espiritual, reforzando la idea de que el retiro hizo parte de la preparación previa al inicio del nuevo Gobierno.

Sectores afines defendieron la iniciativa

Las primeras reacciones provinieron de dirigentes cercanos al nuevo gobierno. La senadora Melissa Serrano afirmó que nunca había visto “a un presidente electo en retiro espiritual de rodillas ante Dios con todo su gabinete”, asegurando que el mandatario “va a empezar con pie derecho”.

En el mismo sentido, el comentarista político Fico Gutiérrez sostuvo que “nos quieren hacer creer que ya hasta creer en Dios es pecado” y defendió que el retiro espiritual haga parte de la preparación del nuevo gabinete.

Otra de las voces favorables fue la de Claudia Bustamante, quien manifestó que le alegraba que el presidente electo y su equipo compartieran públicamente esos momentos de oración y aseguró que, para ella, el gesto representa una señal de que “Dios es el Comandante en Jefe de este equipo de personas que trabajará por Colombia”.

La defensa de la libertad religiosa

La exministra Carolina Gómez también salió en defensa del retiro y respondió a quienes cuestionaron la actividad asegurando que “nadie está reemplazando la Constitución por la Biblia”. Añadió que el hecho de que un grupo de funcionarios ore antes de asumir sus cargos “no convierte a Colombia en un Estado confesional”, recordando que la Constitución también protege la libertad religiosa.

Petro y la oposición respondieron al retiro espiritual

Las críticas llegaron desde distintos sectores de oposición y del actual Gobierno. El presidente Gustavo Petro publicó un mensaje en el que escribió: “Falsos los cristianos que llevan odio en su corazón y pregonan el odio (…) Jesús dijo amar al prójimo y el último será el primero”, en una reflexión sobre el uso de la religión en la política.

Por su parte, el exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, Carlos Carrillo, afirmó que “desconocer que Colombia es un Estado laico es una afrenta a la Constitución y un retroceso de siglos. Suplantar la Constitución con la Biblia es algo que de ninguna manera podemos tolerar”.

Congresistas advierten sobre la laicidad del Estado

Desde el Congreso también hubo cuestionamientos. La representante Jennifer Pedraza recordó que el Estado colombiano “no apoya ni ataca ninguna religión”, que el país no tiene una religión oficial y que las leyes tienen un origen civil, advirtiendo que esos principios “están bajo amenaza”.

A su vez, la representante María Fernanda Carrascal aseguró que la defensa de la laicidad “no es discriminar a los cristianos”, sino preservar la imparcialidad del Estado frente a todas las confesiones religiosas y mantener la separación entre el poder civil y las instituciones religiosas.

Un debate con respaldo constitucional

El debate ocurre en un contexto en el que la Constitución Política de 1991 reconoce tanto la libertad de cultos como el carácter laico del Estado colombiano. Mientras unos consideran que el retiro espiritual corresponde al ejercicio legítimo de la libertad religiosa del presidente electo y su gabinete, otros advierten que las declaraciones del mandatario podrían interpretarse como una confusión entre las convicciones personales de quienes gobiernan y el deber de neutralidad religiosa que establece el orden constitucional. El intercambio de mensajes en redes sociales evidencia que la discusión apenas comienza y que podría convertirse en uno de los primeros debates políticos del nuevo gobierno.