Bogotá, 21 de junio de 2026. — En estas horas decisivas para el futuro de nuestra nación, desde el espectro político hacemos un llamado a la serenidad y a la madurez democrática. Las urnas siguen abiertas y el destino de Colombia está, en este momento, en las manos de cada ciudadano que acude a ejercer su derecho al voto.
La Paz Electoral no es solo una consigna; es el blindaje necesario para nuestra institucionalidad. Por ello, hacemos un llamado enfático a todos los sectores, movimientos y liderazgos del país:
El voto es la única vía: La grandeza de nuestra democracia radica en la capacidad de tramitar nuestras diferencias a través de las instituciones, no de la confrontación. Ninguna diferencia política justifica la violencia, el escepticismo infundado o las amenazas contra el orden público.
Respeto absoluto a la voluntad popular: La legitimidad de nuestro próximo Gobierno nace del respeto irrestricto a los resultados que el conteo oficial de la Registraduría arroje. Reconocer la voluntad expresada por la mayoría, sea cual sea el resultado, es el acto de patriotismo más grande que un actor político puede ofrecer a Colombia.
Confianza en la institucionalidad: Reiteramos nuestro respaldo a los organismos de control y electorales. La transparencia del proceso es la garantía de nuestra convivencia futura. Exhortamos a toda la clase dirigente a dar ejemplo de altura, aceptando los resultados con la responsabilidad que exige la democracia.
Hoy no gana un bando o el otro; hoy debe ganar la estabilidad de Colombia. Invitamos a todos los ciudadanos a culminar esta jornada con la misma tranquilidad con la que la iniciaron, protegiendo siempre la paz y la concordia nacional