El exmandatario colombiano Gustavo Petro elevó una petición formal ante el Congreso de la República para gestionar la autorización legal que le permita ausentarse del territorio nacional durante un lapso de doce meses, tras haber concluido su periodo presidencial el pasado 7 de agosto. El oficio fue radicado oficialmente el 10 de agosto en la secretaría general de la corporación legislativa.
Según los detalles expuestos, el exjefe de Estado busca desplazarse al exterior para atender una agenda enfocada en compromisos de índole personal, social, político y académico. Ante esta situación, el documento solicita de manera expresa que la moción sea incluida en el orden del día y sometida a votación durante la próxima sesión de la plenaria del Senado.
La gestión obedece estrictamente al mandato consagrado en el artículo 196 de la Constitución Política de Colombia (respaldado por el artículo 173 numeral 3 y el reglamento del Congreso), el cual estipula que quienes hayan ocupado la jefatura del Estado deben contar con el permiso de la Cámara Alta para abandonar el país durante el primer año posterior a la dejación de sus cargos. Esta medida regulatoria busca mantener la disponibilidad institucional y el control normativo sobre los movimientos internacionales de las altas figuras del poder público nacional.
Con el trámite ya radicado en el legislativo, la mesa directiva del Senado —liderada por su presidencia— deberá definir la fecha en la que los congresistas discutirán y votarán la petición. La votación definirá si se le otorga al exmandatario el aval requerido para iniciar su agenda fuera de las fronteras colombianas dentro de los plazos previstos por la ley.
Este trámite ocurre en medio de la atención pública sobre la transición institucional del país y las agendas que los exlíderes políticos desarrollan tras abandonar el poder. La decisión final recaerá exclusivamente en la plenaria del Senado, corporación que evaluará la viabilidad de conceder la licencia temporal al exgobernante.