La elección de Honorio Henríquez como presidente del Senado dejó uno de los movimientos políticos más inesperados del inicio del nuevo periodo legislativo. El senador del Centro Democrático alcanzó la Presidencia de la corporación gracias a una convergencia de votos que incluyó el respaldo de la bancada del Pacto Histórico, dos fuerzas que durante los últimos años protagonizaron algunos de los principales enfrentamientos políticos del país.
Henríquez obtuvo 56 votos, mientras que el senador Alfredo Deluque, respaldado públicamente por el presidente electo Abelardo de la Espriella, recibió 45 apoyos. El resultado sorprendió porque, hasta horas antes de la votación, Deluque aparecía como uno de los favoritos para quedarse con la Presidencia del Senado gracias al respaldo de varios partidos políticos.
El apoyo del Pacto Histórico al candidato del Centro Democrático fue determinante para inclinar la balanza. No obstante, dirigentes de ambas colectividades insistieron en que la coincidencia en esta votación no constituye una alianza política permanente, sino una decisión puntual en el marco de la elección de la mesa directiva del Senado. Tras conocerse el resultado, el director del Centro Democrático, Gabriel Vallejo, agradeció públicamente el respaldo recibido, aunque aclaró que las diferencias ideológicas entre ambos sectores se mantienen.
La votación también evidenció un nuevo escenario de fuerzas dentro del Congreso, que iniciará funciones junto al gobierno de Abelardo de la Espriella el próximo 7 de agosto. El resultado muestra que las mayorías legislativas dependerán de acuerdos específicos para cada iniciativa y anticipa un periodo en el que las alianzas parlamentarias podrían configurarse de manera distinta según los proyectos que lleguen a discusión.