Lunes, 12 de octubre de 2026
2 de septiembre de 2026, 11:00 am
Internacional

Irán responde a Estados Unidos con misiles y drones y lleva la escalada a Jordania, Kuwait y Bahréin

rán respondió a los nuevos ataques de Estados Unidos con misiles y drones contra objetivos estadounidenses y aliados en Jordania, Kuwait y Bahréin.

Irán responde a Estados Unidos con misiles y drones y lleva la escalada a Jordania, Kuwait y Bahréin

Misiles – Diseño Mundo Político IA

Valery Murillo Reyes

Valery Murillo Reyes

02.09.2026 11:00 am | Actualizado: 02.09.2026 9:01 am

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La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar este miércoles 2 de septiembre, después de una nueva jornada de ataques que extendió la confrontación a varios puntos estratégicos de Medio Oriente.

Teherán lanzó misiles y drones contra objetivos vinculados a las fuerzas estadounidenses en Jordania, Kuwait y Bahréin, además de otros puntos de la región, en respuesta a una nueva oleada de ataques estadounidenses contra territorio iraní. Reuters calificó el intercambio como el más intenso registrado en varias semanas.

La nueva ofensiva rompe un periodo de relativa calma entre Washington y Teherán y vuelve a poner sobre la mesa el temor de que el conflicto termine convirtiéndose en una confrontación regional de mayor alcance.

Irán lleva su respuesta al Golfo

Los ataques iraníes no se limitaron a territorio estadounidense. Jordania informó de la interceptación de diez misiles lanzados desde Irán, mientras que Bahréin aseguró que sus sistemas de defensa aérea también neutralizaron ataques. En Kuwait, las autoridades reportaron daños después de que un dron impactara un complejo residencial, aunque no se registraron víctimas.

La situación es especialmente sensible porque varios de estos países albergan instalaciones militares estadounidenses y se encuentran dentro de una zona estratégica para las operaciones de Washington en Medio Oriente. En Irak, además, autoridades kurdas informaron sobre la interceptación de drones en las inmediaciones de Erbil, mientras que Israel reportó ataques de drones vinculados con Hezbolá en el sur del Líbano.

¿Qué desencadenó la nueva ofensiva?

La escalada se produjo después de que Estados Unidos ejecutara nuevos ataques contra posiciones iraníes. El ejército estadounidense afirmó que sus operaciones estuvieron dirigidas contra objetivos de la Guardia Revolucionaria Islámica, incluyendo sistemas de defensa aérea, radares, instalaciones de comunicaciones y capacidades relacionadas con la colocación de minas en el estrecho de Ormuz.

Washington sostiene que sus operaciones buscan impedir que Irán bloquee una de las principales rutas marítimas para el comercio energético mundial.

Teherán, por su parte, denunció que los ataques estadounidenses también provocaron víctimas civiles. Entre los hechos reportados se encuentra el impacto de un ataque en una vivienda donde se celebraba una boda en la localidad iraní de Kuhestak. Autoridades iraníes reportaron al menos cinco muertos y decenas de heridos, aunque las versiones sobre las circunstancias del ataque difieren entre las partes.

El estrecho de Ormuz vuelve al centro de la crisis

Uno de los principales focos de preocupación es el estrecho de Ormuz, corredor marítimo fundamental para el transporte internacional de petróleo.

Las recientes operaciones militares y los ataques contra embarcaciones han reducido el tráfico por esta vía y aumentado la preocupación de los mercados internacionales. La situación ya ha tenido repercusiones sobre el precio del crudo, que volvió a superar los 95 dólares por barril en medio de los nuevos enfrentamientos.

Un cierre prolongado o una interrupción significativa del tránsito por Ormuz podría generar nuevas presiones sobre los precios de la energía y afectar a economías que dependen de las importaciones de petróleo y gas.

Trump enfrenta presión mientras aumenta el riesgo de una guerra regional

La nueva escalada también representa un desafío político para el presidente estadounidense Donald Trump. Mientras Washington mantiene su presión militar sobre Teherán, asesores de la Casa Blanca estarían preocupados por las consecuencias políticas de una guerra prolongada, especialmente de cara a las elecciones legislativas de noviembre. Reuters informó que algunos funcionarios buscan evitar que el conflicto se convierta en un factor político dominante durante la campaña.

Del lado iraní, la situación económica continúa deteriorándose, mientras el Gobierno enfrenta el impacto de las sanciones, la caída de su moneda y las consecuencias de meses de enfrentamientos.

Por ahora, ninguno de los dos gobiernos parece dispuesto a dar por terminado el pulso militar. La expansión de los ataques hacia países aliados de Estados Unidos aumenta el riesgo de nuevos frentes y deja al estrecho de Ormuz como uno de los principales puntos de tensión de la crisis.

El escenario vuelve a ser incierto: mientras continúan los ataques, crece la presión internacional para evitar que la confrontación entre Washington y Teherán termine desencadenando una guerra regional abierta.