La Defensoría del Pueblo rechazó el asesinato del periodista Cristian Herrera, quien se desempeñaba como corresponsal de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) en Norte de Santander y también era integrante de su Junta Directiva, y aseguró el debilitamiento de las condiciones frente a la seguridad para los profesionales de periodismo en el país.
El periodista asesinado abordaba temas en relación con; corrupción, impunidad, impunidad y la compleja situación de orden público en el Catatumbo, una de las regiones más afectadas debido a la presencia de grupos armados ilegales.
Según información suministrada por la entidad, el periodista, tenía medidas de protección de la Unidad Nacional de Protección (UNP), pese a esto no se logró evitar el ataque que acabó con su vida.
Este hecho se añade el asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda, que ocurrió el mes pasado en Briceño, Antioquia, situación que enciende las alarmas, frente a las violencias contra la prensa regional en menos de un mes.
La Defensoría señaló que crímenes como estos, reflejan los niveles críticos a los que están expuestos los periodistas en territorios del conflicto, en especial los profesionales que se enfocan a investigar, estructuras criminales y dinámicas de violencia. Por lo tanto, ratificó que el ejercicio de periodismo es vital, para las dinámicas de la la democracia y el acceso a la información.
La entidad solicitó a la Fiscalía General de la Nación avanzar rápidamente con la investigación, identificar y judicializar a los responsables, con base en el contexto en el que Herrera desarrollaba su profesión
Este asesinato reanuda los impactos de violencia en la libertad de prensa en Colombia y los resultados de censura que generan estos hechos, al generar el miedo y silencio en los territorios.
La Defensoría aclaró que realizará seguimiento al caso y recordó la obligación del Estado de garantizar la seguridad y condiciones reales de protección para quienes ejercen el periodismo en Colombia.