Una grave emergencia ambiental y agropecuaria enfrenta el Tolima, luego de la ola de incendios forestales que ha dejado cerca de 12.000 hectáreas afectadas y mantiene en riesgo el sustento de cientos de familias campesinas. Uno de los impactos más críticos se registra en el municipio de Ortega, donde, de acuerdo con la representante a la Cámara Delcy Isaza, alrededor de 35.000 reses se encuentran sin alimento como consecuencia de la afectación de las zonas destinadas a la actividad ganadera.
Ante esta situación, la congresista solicitó al Ministerio de Agricultura y a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) hacer presencia urgente en el departamento y establecer mesas de trabajo con las autoridades locales y las comunidades afectadas. La petición contempla inicialmente municipios como Ortega, Valle de San Juan, San Luis, Honda y El Guamo, donde se requiere evaluar las pérdidas y definir acciones para atender las necesidades más inmediatas.
Isaza advirtió que la emergencia no solo representa un problema ambiental, sino que también pone en riesgo la seguridad alimentaria y el trabajo de toda una vida de cientos de campesinos que dependen de sus cultivos y animales para garantizar el sustento de sus familias.
Por ello, pidió una respuesta articulada entre el Gobierno Nacional y las autoridades departamentales y municipales para agilizar la entrega de agua, alimentos para el ganado, ayudas humanitarias y materiales de construcción, además de avanzar en la recuperación de las zonas afectadas.
La representante también planteó la necesidad de adoptar medidas de largo plazo que permitan la reactivación del sector agropecuario y la mitigación de los efectos de la emergencia ambiental que atraviesa el departamento. “Los incendios en el Tolima exigen acción inmediata”, señaló Isaza, quien reiteró que desde el Congreso continuará gestionando recursos y acciones para acompañar a las comunidades afectadas.