El Gobierno Nacional anunció el inicio de los desembolsos para las familias damnificadas por el sismo del 10 de agosto, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, Chocó. Las ayudas buscan brindar una solución temporal a los hogares que perdieron sus viviendas o sufrieron daños graves, mientras avanzan las labores de recuperación. La medida fue reglamentada por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) mediante la Resolución 0765 del 26 de agosto.
¿Cuánto recibirán los damnificados?
Uno de los principales apoyos será una transferencia de $3.150.000 por hogar en Buenaventura. El beneficio está dirigido a las familias que hayan sido identificadas oficialmente como damnificadas y busca ayudar con los gastos de alojamiento mientras se define una solución habitacional. Conozca el anuncio de presidencia aquí.
El dinero, sin embargo, es solo una parte de la respuesta. El Gobierno también anunció materiales de construcción, subsidios y soluciones de vivienda para quienes perdieron sus hogares. Por eso, el registro y la caracterización de las familias afectadas serán fundamentales para determinar quiénes pueden acceder a cada beneficio.
La emergencia dejó miles de afectados
La magnitud del desastre llevó al Gobierno a declarar la Emergencia Económica, Social y Ecológica. De acuerdo con los balances oficiales, el terremoto dejó más de 186.000 personas damnificadas, además de miles de viviendas afectadas y una importante pérdida de infraestructura en departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas.
La reconstrucción será el siguiente gran desafío. El Gobierno estima que recuperar los daños materiales podría costar más de $30 billones, de los cuales aproximadamente $24,5 billones corresponderían a edificaciones y $5,5 billones a infraestructura. La cifra incluye la recuperación de viviendas, carreteras, colegios, centros de salud y otras instalaciones afectadas.
Gobierno busca sumar al sector privado
La estrategia también contempla la participación de empresas privadas y organizaciones que han anunciado recursos para apoyar a las comunidades. Entre las iniciativas se encuentra la construcción de 51 viviendas donadas por Eternit en Buenaventura, mientras diferentes empresas han comprometido recursos adicionales para atender la emergencia y apoyar la recuperación.
El inicio de los pagos marca así una nueva etapa de la respuesta al terremoto. La prioridad inmediata será que las ayudas lleguen a las familias correctamente identificadas, pero el desafío de fondo será mucho mayor: reconstruir viviendas e infraestructura y recuperar las condiciones económicas y sociales de las regiones afectadas. Con una reconstrucción que podría superar los $30 billones, el manejo de los recursos y la velocidad de las obras serán claves para determinar el alcance de la recuperación.