Mompox, Bolívar. Córdoba llegó a la Cumbre de Gobernadores con una preocupación clara: evitar que los recursos destinados a atender la emergencia invernal terminen financiando otra tragedia mientras miles de damnificados siguen esperando soluciones. El gobernador Erasmo Zuleta pidió revisar el traslado de $1,9 billones que inicialmente estaban destinados a atender los efectos de las lluvias y que ahora hacen parte del esquema de financiación para responder al terremoto del pasado 10 de agosto.
La solicitud tiene detrás una emergencia que, según las cifras expuestas por el mandatario, dejó más de 230.000 damnificados en varios departamentos, cerca de 2.000 kilómetros de vías afectadas, 81 acueductos averiados y alrededor de 3.000 viviendas destruidas, además de otras 10.000 con daños. Córdoba sostiene que varias de las soluciones habitacionales comprometidas por el Gobierno Nacional aún no se han materializado y que buena parte de las acciones adelantadas en el departamento han tenido que ser asumidas con recursos propios.
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Zuleta llevó además a Mompox una propuesta para ponerle un responsable visible a la reconstrucción: la designación de un gerente que articule a los departamentos afectados con las entidades nacionales, haga seguimiento a las inversiones y acelere la ejecución de las obras. La solicitud busca evitar que los recursos y proyectos queden atrapados entre trámites institucionales mientras las comunidades continúan esperando la recuperación de sus territorios.
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El mensaje de Córdoba no pretende desconocer la gravedad del terremoto ni las necesidades de sus damnificados. Su punto es otro: las emergencias no pueden competir entre sí por los mismos recursos públicos. Por eso, la discusión que Zuleta puso sobre la mesa en Mompox trasciende los $1,9 billones: plantea al Gobierno Nacional el desafío de responder simultáneamente a las víctimas del invierno y del terremoto, sin dejar a ninguna región en segundo plano.