Octubre 15 de 2026. La exdiputada confirmó su aspiración para las elecciones territoriales de 2027 y anunció recorridos por los municipios del departamento. Su candidatura abre un nuevo capítulo en la disputa política del Atlántico, marcada por las alianzas partidistas, las estructuras familiares y los cuestionamientos a la administración departamental.
La carrera por la Gobernación del Atlántico comenzó a tomar forma. Isabella Pulgar Mota, exdiputada departamental e hija del exsenador Eduardo Pulgar y de la excongresista Karime Mota, anunció el 8 de octubre su decisión de competir por el primer cargo administrativo del departamento en las elecciones regionales de 2027.
El anuncio pone sobre la mesa una pregunta que empieza a ganar relevancia en la política del Caribe colombiano: ¿cómo se reorganizarán las fuerzas tradicionales y las nuevas alianzas para disputar el control político del Atlántico?
La aspirante presentó su candidatura a través de un mensaje público en el que planteó la necesidad de fortalecer la presencia institucional en los municipios y prometió desarrollar una campaña con mayor contacto con las comunidades. “Más territorio, menos escritorio” es la consigna con la que busca posicionar su propuesta política.
¿Quién es Isabella Pulgar y cuál es su trayectoria política?
Isabella Pulgar es abogada egresada de la Universidad del Norte y se desempeñó como diputada de la Asamblea del Atlántico. Durante su paso por la corporación aseguró haber adelantado debates de control político relacionados con obras y asuntos de la administración departamental. La dirigente renunció a su curul en junio de 2026, antes de anunciar formalmente su aspiración a la Gobernación.
En su pronunciamiento, sostuvo que busca ofrecer una alternativa frente a la gestión del gobernador Eduardo Verano de la Rosa. Entre sus cuestionamientos mencionó obras que, según afirmó, presentan problemas de ejecución, así como dificultades relacionadas con el acceso al agua, la salud y la seguridad en distintos municipios.
Estas afirmaciones corresponden a los cuestionamientos formulados por la aspirante y deberán contrastarse con información oficial sobre el estado de las obras, los indicadores sectoriales y las respuestas de la administración departamental.
Su paso por la Asamblea constituye uno de los argumentos con los que pretende respaldar su candidatura, mientras que su recorrido territorial será una de las primeras pruebas para medir su capacidad de construir una propuesta que trascienda su base política.
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El apellido Pulgar y el debate sobre las estructuras familiares
La candidatura también tiene una dimensión política que va más allá de la trayectoria individual de la aspirante: su vínculo familiar con Eduardo Pulgar, exsenador condenado por sobornar a un juez para favorecer a un aliado político. El antecedente judicial de su padre ha sido destacado por medios nacionales como Semana y La Silla Vacía al informar sobre el anuncio de la candidatura. Se trata de un elemento relevante para el escrutinio público, aunque no constituye por sí mismo evidencia sobre la conducta o las responsabilidades personales de Isabella Pulgar.
El caso vuelve a poner en discusión el papel de las familias con trayectoria electoral en la política regional: cómo construyen sus bases de apoyo, qué alianzas establecen y de qué manera sus antecedentes influyen en la percepción de los votantes. En el Atlántico, las redes políticas asociadas a las familias Char, Torres y Pulgar forman parte de un escenario en el que los respaldos partidistas, las estructuras territoriales y la capacidad de movilización electoral pueden tener un peso importante.
Sin embargo, el panorama todavía está en construcción. La confirmación de una aspiración no equivale a tener asegurado el aval de un partido ni permite anticipar el resultado de las elecciones.
Los cuestionamientos a Eduardo Verano entran en la discusión electoral
Otro de los ejes de la candidatura será el balance de la administración de Eduardo Verano de la Rosa. Tras anunciar su aspiración, Pulgar cuestionó el manejo de algunas obras departamentales y señaló problemas en sectores como agua potable, salud y seguridad. También sostuvo que las comunidades necesitan una mayor presencia de la Gobernación.
Sus declaraciones anticipan que la evaluación de la gestión departamental podría convertirse en uno de los asuntos centrales de la discusión electoral. Para establecer la dimensión de esos cuestionamientos será necesario contrastar las afirmaciones con los informes de ejecución de obras, los datos presupuestales, los indicadores de cobertura de servicios y las respuestas de la Gobernación.
La discusión no solo compromete a la administración actual: también plantea qué propuestas presentarán los aspirantes para resolver las necesidades de los municipios y cómo financiarían sus compromisos.
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¿Qué viene para la carrera por la Gobernación del Atlántico?
Con la candidatura de Isabella Pulgar anunciada, el siguiente capítulo dependerá de la configuración de alianzas, los avales partidistas y la aparición de otras aspiraciones. El panorama político del departamento incluye distintas corrientes y liderazgos que buscarán construir sus propias mayorías. El reto para cada sector será consolidar apoyos más allá de sus bases tradicionales y presentar propuestas concretas para los problemas del territorio.
Para Pulgar, el recorrido anunciado por los municipios será una oportunidad para exponer sus prioridades, explicar su programa y responder a los interrogantes que surgen por su trayectoria familiar y política. La contienda también abre espacio para discutir asuntos de fondo: la transparencia en la contratación pública, la continuidad de los proyectos regionales, la prestación de servicios y los mecanismos de rendición de cuentas. Por ahora, su anuncio marca el inicio de una aspiración, no el desenlace de la disputa.
La pregunta que queda abierta es si Isabella Pulgar logrará convertir su trayectoria en la Asamblea, su estructura de apoyos y su discurso de presencia territorial en una propuesta con capacidad de competir en un Atlántico donde las alianzas políticas serán determinantes.