Bogotá, septiembre 13 de 2026. La situación del Chocó llegó a la discusión nacional en medio de una de las mayores emergencias que ha enfrentado el departamento en los últimos años. Durante la Cumbre de Gobernadores en Mompox, la gobernadora Nubia Carolina Córdoba llevó las necesidades del territorio a un escenario en el que las regiones reclamaron mayor capacidad de decisión y respuestas concretas del Gobierno Nacional. La reconstrucción adquirió especial relevancia después del terremoto del 10 de agosto, cuyos daños mantienen al departamento frente a un desafío que va mucho más allá de la atención de emergencia.
Uno de los principales retos está relacionado con la magnitud de los recursos necesarios para recuperar al departamento. La gobernadora ha estimado en alrededor de $47 billones el costo de la reconstrucción del Chocó y ha advertido que el proceso podría requerir al menos cuatro años. Las necesidades incluyen vivienda, infraestructura pública, servicios básicos y recuperación de sectores fundamentales para la vida económica y social de las comunidades.
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La respuesta del Gobierno Nacional comenzó a tomar forma con un paquete de medidas alrededor del Fondo Milagro y una estrategia especial para el Chocó. Entre las iniciativas anunciadas aparece una inversión inicial cercana a $1 billón para infraestructura vial y el aeropuerto de Bahía Solano, además de propuestas para impulsar el turismo, el emprendimiento, la educación y la conectividad del departamento. El Gobierno también anunció una gerencia especial para coordinar las acciones destinadas al territorio.
Pero la agenda chocoana no se limita a la reconstrucción. El departamento también enfrenta problemas históricos de conectividad, presencia institucional, seguridad y desarrollo económico. La situación en municipios como Sipí demuestra cómo las dificultades pueden acumularse: al impacto del terremoto se suma el recrudecimiento del conflicto armado, que ha provocado desplazamientos y dificulta incluso las labores de recuperación de las comunidades afectadas.
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Uno de los proyectos más ambiciosos planteados para el departamento es la posibilidad de desarrollar una conexión de infraestructura entre Chocó y Urabá, mediante un canal o un ferrocarril interoceánico. Aunque se trata de una propuesta de largo plazo, hace parte de una visión que busca convertir la ubicación estratégica del departamento en una oportunidad para atraer inversión, generar empleo y conectar al Pacífico colombiano con nuevos mercados. Para Chocó, el reto ahora es que la emergencia se convierta en una oportunidad para cerrar brechas históricas y no simplemente en una respuesta temporal a la tragedia.